Jugar Omaha Hold’em Póker (1)

Uno de los aspectos más intrigantes de Omaha Hold’em y la característica principal que contribuye a su creciente popularidad es la mano que se reparte a cada jugador durante el juego con cuatro cartas ocultas. Es uno de los juegos más complicados, por lo que requiere gran experiencia para poder jugar bien.
Como es habitual en el póker, el jugador con la mano más alta se lleva el bote, pero en Omaha Hold’em la mano ganadora de cinco cartas se constituye con las cartas de mano y alguna de las cartas comunitarias. Omaha se juega con límite de pozo y son los dos principales formatos de apuestas que encontrará son con y sin límite. Omaha 8 es otra estructura de apuestas que se puede jugar en algunos lugares.
El juego se inició en Estados Unidos como resultado de una sesión de lluvia de ideas de algunos veteranos profesionales del póquer, que deseaban llegar a variante de póker. En un rotundo giro, Omaha se convirtió en un juego muy popular en Europa y es la variante más jugada de póker.
Cómo se juega Omaha Hold’em
El juego utiliza una baraja de 52 cartas lo que no es diferente de otras formas de póquer igualmente el concepto del distribuidor y del formato de la doble ciega a través del juego es común al de la actualidad. En Omaha Hold’em se reparten a cada jugador cuatro cartas boca abajo. Dos de estas cartas pueden añadirse a cualquiera de las tres cartas comunitarias para formar la mejor mano. Sin embargo esta no es la única rareza del juego de Omaha Hold’em.
Regla de las tres cartas
Un “fullhouse” es comúnmente generado en el póquer Texas Hold’em por la posesión de una carta que coincide con dos pares.
