Cheque en el casino (4)
Ya que mi esposa y lo compramos una casa del verano pasado, en verdad no necesito una nueva.
Por lo tanto, tomar el consejo de Josh y llevaré adelante un proyecto equivalente al del escritor canadiense llamado “un gancho de papel de color rojo”: pagaré con esos 60 centavos la tarifa de ingreso y los gastos de traslado al Evento Principal de la Serie Mundial de Poker de 2009.
No es para minimizar la labor de MacDonald con su proyecto, que logró cumplir con su objetivo, y a quien estoy imitando abiertamente; pero debo decir que su objetivo fue un tanto egoísta, ya que él en verdad quería una casa y, más que nada, quería poder escribir un libro al respecto de su experiencia de intercambios.
Por el otro lado, yo quisiera despertar la conciencia al respecto de la ley que rige las apuestas en Internet en los Estados Unidos de América, ya que creo que la mayoría de los residentes norteamericanos no creen en que las apuestas colocadas por medio de Internet se han algo malo.
Ni que las instituciones financieras de los Estados Unidos deberían tener que pedir al gobierno que levante el bloqueo sobre sus transacciones con respecto a los sitios web de apuestas en Internet.
Por lo tanto, espero lograr con mi proyecto ayudar a esparcir el mensaje a lo largo de todo el país.
Creo que eventualmente el Congreso escuchará mi mensaje, y que el gobierno de los Estados Unidos revertirá el curso de las regulaciones que limitan al póker por Internet.
Por otro lado, mi lado más egoísta también quiere jugar en la serie mundial de póker, utilizando para ello esos 60 centavos.