La evolución del mazo de cartas (2)
La jota de espadas era el símbolo de uno de los caballeros de la corte de Carlomagno que aun se ve en varajas de juegos azar. Héctor estaba en los diamantes; La Hire a sí mismo en la de corazones, mientras que los tréboles estuvieron representados por Judas Macabeo.
En aras de la variedad, las cuatro jotas quedaron formadas por cuatro famosos caballeros: Lancelot, Ogier, Roland y Valéry. Inicialmente, el nombre de cada caballero aparecía debajo de su foto en las cartas.
Eran de pelo largo, jóvenes afeitados, guerreros armados con hachas. Valéry tenía a sus pies un perro similar a un perro de presa, esto puede deberse a que Valery fue también el artífice principal de la baraja.
Siguiendo la escala descendiente, tenemos los diez, marcados con su número y valor correspondiente. El as, se tomó de una palabra en inglés que significa “unidad” y había traducciones en francés, equivalentes al español, alemán y otros; y se clasificó debajo del dos, como se ve en los mazos utilizados en los casinos.
El as se considera hoy en día en los casinos y fuera de ellos como algo casi metafísico, la quinta esencia de la unidad, y si se quiere, se puede convertir en la más valiosa personificación. En realidad, si es un uno, una simple carta ¿se debe darle tales atributos místicos?
Esto fue debatido en la Edad Media, ya que en la actualidad, muchas veces se hace lo mismo.
Muchos países en nuestro mundo, no distinguen lo espiritual y los asuntos materiales, no le dan mucha importancia, tanto como a la propia definición de sí mismo.
En los tiempos modernos, quizás más que en tiempos antiguos, lo racional, lo místico, e incluso la sexualidad son venerados evidentemente en el diseño de una baraja de cartas.
Una baraja de